Publicado por el Instituto Hispano de Asuntos Sociales en Phoenix, Arizona
Por José Luis Moreno Salinas, “El Hacha” - Especial para Barriozona Magazine
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LA HISTORIA ESTÁ A PUNTO DE CAMBIAR Periodismo de Base Comunitaria
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Como dirigente de la temible banda de “Los Panchitos” en la Ciudad de México hace tres
décadas, y en la actualidad, José Luis Moreno Salinas, “El Hacha”, ha peleado contra la
pobreza, la marginación y la represión en los jóvenes mexicanos. A los 19 años de edad, “El
Hacha” (derecha), fue arrestado en una redada policiaca junto con “El Caballo” y “El Moco”,
dos miembros de la banda rival "Los Buk."
Ideología de lucha de legendaria pandilla juvenil “Los Panchitos” permanece firme en defensa de la juventud
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Ciudad de México - Antecedentes Socioeconómicos de la Banda de “Los Panchitos”
En los años 70s a nivel mundial se llevaron cambios en todos los sentidos, alcanzando éstos
a los adolescentes y jóvenes en la búsqueda de nuevas oportunidades en los campos
laborales, estudiantiles, culturales, etc., siendo los movimientos estudiantiles los más activos.
En México los movimientos no se podían quedar atrás, en el año 68 ocurren con el fin de
pedir la desaparición del cuerpo de granaderos por ser un grupo de la policía que en lugar
de ser preventivo era represor, pues en esa época ser joven era sinónimo de delincuente.
Dicho movimiento tuvo su máxima expresión del mes de julio al mes de agosto de 1968, el
cual culmina con el movimiento estudiantil que trajo como consecuencia una matanza el 2 de
octubre, lo que significó un parte aguas en la vida política del Estado. Así como la
experiencia que dejó la organización de los jóvenes de esa época, la cual se traslada a las
colonias populares que van creciendo en los llamados cinturones de pobreza ubicados a las
orillas de la gran ciudad de México, mientras que en el sur poniente surge una forma nueva
de organizarse de los “chavos”. Sin embargo, éstos fueron reprimidos por la policía por el
simple hecho de ser pobres y tener el gusto por la música de rock.
Estos jóvenes representaban a los hijos de familia que venían del interior de la república en
busca de mejores oportunidades para tener un estilo de vida digno. Sin embargo se van
dando cuenta que al llegar a la ciudad a sus padres los vejan sin darles la seguridad a la
que la policía estaba obligada, y es cuando como un grito de protesta y rebeldía surge la
banda conocida inicialmente como los “Sex Panchitos”, y que posteriormente se limita
únicamente al nombre de “Los Panchitos”, movimiento que confronta al Estado represivo de
las autoridades y la sociedad en general en esos tiempos.
¿Cómo Nace la Banda de “Los Panchitos”?
La Banda de “Los Panchitos” surge en el sur poniente de la Ciudad de México, en la
delegación Álvaro Obregón, en el año 1978, paralelo al inicio del movimiento “punk” que
tenía su origen en Inglaterra.
Fue entonces cuando yo, José Luis Moreno Salinas, alías “El Hacha”, junto con otros amigos
que compartían los mismos ideales que yo, formamos dicha banda como un movimiento
juvenil para frenar la represión, marginación y discriminación por parte del sistema político y
de la sociedad hacia los jóvenes y adolescentes, ya que buscábamos ser escuchados y ser
tomados en cuenta para gozar de buenas oportunidades.
Debido a que yo era líder estudiantil en la Secundaria ETI 118 gozaba de cierta empatía con
el alumnado no sólo de esa escuela, sino de las demás que pertenecían a la Delegaciones
Álvaro Obregón, Miguel Hidalgo y Cuajimalapa, situación que me ayudó a convocar a jóvenes
en la búsqueda de cambiar el régimen político de ese momento. Y fue así como poco a poco
más hombres y mujeres se integraban a la banda, a pesar de los riesgos que esto
implicaba, pues era la policía quien se encargaba de someternos a base de golpes, ofensas
y abusos para frenar lo que estábamos iniciando.
Sin embargo nada nos detuvo, y logramos tener una masa de 70 personas entre jóvenes y
adolescentes que dimos origen a la banda de “Los Panchitos”, pero con el paso del tiempo
se unificaron otras bandas del Distrito Federal y del Estado de México, dando un total
aproximadamente como de 10,000 bandas, de las cuales yo era el líder y representante. de
ellos, que ante cualquier situación nos apoyábamos y nos defendíamos de las injusticias y
los ataques, tanto de autoridades como de las bandas que eran enemigas nuestras como
es el caso de los “Buk”.
Es por esto que, basados en el único recurso que teníamos que era la organización,
quisimos defender nuestros ideales y nuestros intereses para salir de la pobreza y
marginación en la que estábamos, y para poder tener acceso al trabajo y a la educación,
pues la falta de todo esto traía como consecuencia la desintegración familiar.
Ante esta nueva forma de organizarse no se hizo esperar la respuesta a este movimiento,
pues los jóvenes eran tachados de delincuentes, sobre todo si se trataba de los llamados
“chavos banda”, que por su simple apariencia y su forma de vestir se les relacionaba con
“Los Panchitos”, influyendo en esto la prensa amarillista de la época, pues ante cualquier
acto delictivo que se cometía en la Ciudad de México o en el Estado de México, se le atribuía
a nuestra banda, dando como perfil delincuencial que perjudicaba a la ya distorsionada y
triste realidad de la banda.
Aunado a esto se nos atribuían delitos de robo, homicidios y hasta violaciones, lo cual
siempre fue una mentira, pues lo único que hacíamos era compartir el gusto por la música de
rock, y a lo único que llegábamos eran las peleas callejeras, pero sin el afán de lastimar ni
ofender a las personas que no tenían nada que ver con nosotros.
Muchas de las cosas que se cuentan de “Los Panchitos” son sólo leyendas urbanas que se
inventaron para alarmar a la gente y justificar algunas fallas en el sistema penitenciario y de
justicia en la Ciudad, pues hicieron pagar a justos por pecadores, sometiéndonos a varios
de nosotros a juicios penales sin haberse demostrado nuestra responsabilidad.
Tal fue mi caso, ya que estuve privado de mi libertad durante 3 años y medio como presunto
responsable de los delitos de robo, homicidios y violación, saliendo libre en el año de 1986
absuelto totalmente de los delitos que se me acusaba. Sin embargo, cabe mencionar, que
aún estando preso y de que se me consideraba como enemigo público número uno, de
acuerdo a la catalogación que me dieron los medios de comunicación amarillistas, dentro del
Reclusorio Oriente de esta Ciudad fomenté el deporte y la cultura, promoviendo un
programa de alfabetización para los internos que tuvieran interés en superarse, situación
que desconcertó a los mismos medios que me atacaban, los cuales finalmente reconocieron
la labor importante y humanitaria que realizaba.
Formación y Trayectoria de José Luis Moreno Salinas, “El Hacha”
Nací el día 16 de Junio de 1962 en la Ciudad de México, Distrito Federal. Soy hijo del Señor
Luis Moreno Carrasco y de la Señora Elpidia Salinas Romero, quiénes me brindaron una
formación tradicionalista y con principios bien cimentados.
Durante mi niñez fui un pequeño tímido y retraído, con pocos amigos y una vida social muy
restringida, ya que de acuerdo a las reglas impuestas por mis padres, no se me permitía
salir a convivir con los niños que vivían por mi casa; mis únicas distracciones eran practicar
futbol americano y observar desde el balcón de mi casa cómo todos se reunían en la calle
para jugar.
Cursé la educación primaria en la Academia Militarizada México en la Ciudad del Distrito
Federal en el año de 1969 concluyendo en 1974. Posteriormente ingresé a la secundaria
Escuela Técnica Industrial No. 118 (E.T.I.) de 1976 a 1978, para pasar a la Escuela
Vocacional #2 Miguel Bernad de 1981 a 1984, equivalente a la preparatoria. A principios de
la década de los 90s cursé estudios en Long Beach, California, Estados Unidos.
En 1981 hay una redada en el Distrito Federal donde me tuvieron detenido por ser líder de
Los Panchitos por un lapso de 3 meses. En 1985 me vuelven a detener por los mismos
delitos que en 1981, y tuve que enfrentar un juicio por tres años del cual salí absuelto en
1988.
Una vez que me convertí en un joven, descubrí que a diferencia de los demás chicos de mi
edad, tenía un ideal y un don de liderazgo que hacía que muchos de los alumnos de la
secundaria me siguieran y se identificaran conmigo. Fue entonces cuando me eligieron como
presidente de la Sociedad de Alumnos, haciendo una labor impresionante dentro del núcleo
escolar que me llevó a relacionarse con otras escuelas y hacer más extenso el movimiento.
A partir de ahí, me convertí en un personaje reconocido entre los jóvenes, lo que me
permitió ingresar a la Vocacional #2, en donde ocupé el cargo de presidente del Grupo
Cultural y Social de los Insurgentes.
Sin embargo, las cosas en mi hogar eran muy diferentes, ya que mi padre siempre quiso
someterme a su régimen de educación casi militar, lo que ocasionó la rebeldía por parte mía
y mientras más poderío adquiría debido a mi manera de atraer a la gente (sobre todo al
sector juvenil) cambié de ser un niño tímido a un joven con carácter y determinación.
Para ese entonces ya me llamaban “El Hacha”, y aunque mis amigos eran reducidos, otras
bandas bajaban hasta la Colonia Daniel Garza, en Tacubaya, para pedirme ayuda y poder
vencer a los enemigos. Fue así como poco a poco se fueron congregando más chavos, al
grado de haberse juntado hasta 500 muchachos que se enfrentaban a las bandas
contrarias como Los Buk, provocando el terror en la gente que nos veía como pasábamos
con cadenas, piedras y palos, dispuestos a dejar su espíritu en cada batalla.
Fue así como yo, “El Hacha”, me convertí en el líder y dirigente de la emblemática banda de
Los Panchitos, quien conjuntamente con otros integrantes de la banda movilizaron el Distrito
Federal, y marcaron una época que aún es recordada por las personas de ese tiempo.
Algunos nos recuerdan como una banda que los tenía aterrorizados debido a nuestras
confrontaciones, en las cuales destruíamos todo a nuestro paso. Otros recuerdan que
éramos chavos con espíritu de lucha y altruismo, que nos preocupábamos por proteger a los
más vulnerables, y que se unían e incluso para causas nobles. Tal fue el caso del temblor del
85, cuando ayudamos al gobierno del Distrito Federal a quitar escombro y a rescatar a las
personas que estaban sepultadas entre las ruinas.
Sin embargo y pese a todo esto, como mencioné anteriormente, en el año de 1981 una
redada se hizo presente en la Ciudad de México en busca mía por ser el líder de Los
Panchitos. Yo era el blanco perfecto para distraer a la gente de la realidad política del país,
centrando las atenciones en la captura de “El Hacha”. Me convertí en la persona más
buscada de la ciudad, pues se me atribuían diversos delitos, por los cuales caí preso
mientras se abría una investigación que a final de cuentas arrojó mi inocencia.
No todo paró ahí. Una vez que conseguí nuevamente mi libertad, y en base a la popularidad
y liderazgo que adquirí, tuve la oportunidad de conseguir logros que hasta la fecha me
llenan de satisfacción. En 1984 elaboré y presenté un proyecto que fue aceptado por el
departamento de Desarrollo Social de la Delegación Álvaro Obregón y me permitieron
obtener un local que anteriormente era un cine abandonado. Ahí implementé un Centro
Social ubicado en la Colonia Molinos de Santo Domingo, el que tenía por nombre
Coordinación Juvenil Sex Panchitos, y en donde se realizaban actividades sociales,
culturales, recreativas y deportivas.
Tiempo después tuve oportunidad de participar como orador en un foro al aire libre con el ex-
Presidente de la República Carlos Salinas de Gortari, quien en ese entonces era candidato a
la presidencia, obteniendo su reconocimiento e incluso su interés para que me uniera a su
equipo de abogados consultores de la República.
Así mismo, participé nuevamente en un concurso de oratoria organizado por la Escuela Libre
de Derecho, en foros juveniles por parte del Desarrollo Social de la Delegación Álvaro
Obregón. En el año 1989 presenté un proyecto para la adquisición de un gimnasio para
complementar el Centro Social del cual era dirigente, además de implementar conferencias y
platicas ecológicas, círculos de estudio para la alfabetización y regulación en primaria y
secundaria.
Coordiné con maestros y directores de escuelas en la Colonia Santo Domingo y autoridades
de la Delegación Álvaro Obregón para sumar esfuerzos en una lucha contra la
farmacodependencia y drogadicción. De 1990 a 1991 fui invitado por la Delegación Miguel
Hidalgo para participar en el programa piloto “Programa Integral de la Mujer al Desarrollo”
coordinando actividades en la misma Delegación (PINMUDE).
También participé en investigaciones psicológicas del Niño de la Calle y Menor Trabajador,
coordinada por el psicólogo José Gómez Hernández. Del 2003 al 2006 trabajé en la
Procuraduría de Justicia del Distrito Federal, adscrito a la Subprocuraduría en Averiguaciones
Previas Centrales, realizando trabajos de investigación y obteniendo un reconocimiento por
parte del Procurador de Justicia, el Maestro Bernardo Batiz Vásquez, del Jefe de Gobierno
Alejandro Encinas Vásquez, y del Secretario de Seguridad Pública, Joel Ortega Cuevas, por el
operativo parques y jardines dispuesto para la captura y aprehensión de Juana Barraza,
alías la “Mata Viejitas”. De igual forma me fue extendido por el Subprocurador un
reconocimiento por haber colaborado en la captura de un defraudador.
Como parte de mi preparación dentro de la Procuraduría, asistí a Estados Unidos de América
al Seminario acerca de los laboratorios clandestinos de metanfetamina, La Mara Salvatrucha,
y el Grafiti Subliminal, en donde obtuve un reconocimiento por parte de la D.E.A., agencia
contra las drogas en Estados Unidos por mi participación, el cual tiene valor curricular.
Recientemente trabajé dentro de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal
desempeñándome como asesor político del Diputado Humberto Morgan Colón, Presidente de
la Comisión de Participación Ciudadana.
Tuve oportunidad de coordinar varias campañas políticas con resultados considerables, lo
que me llevó a conocer diversas personalidades de ese medio con las que colaboro a través
de mis proyectos que se inclinan por apoyar a las nuevas generaciones, implementando la
erradicación de las drogas, el alcoholismo, pandillerismo y la delincuencia. He conseguido la
participación de jóvenes de diferentes estratos sociales mediante la concientización de los
mismos, realizando trabajos comunitarios y estableciendo una relación estrecha entre
padres, hijos y sociedad.
De esta manera, mi mayor interés es que no se cometan los mismo errores del pasado y se
dé el impulso que los jóvenes y adolescentes necesitan para que tengan acceso a mejores
posibilidades de desarrollo integral alejados de las cosas y tentaciones que les pueden
perjudicar, estableciendo un núcleo de respeto con la autoridad, fortaleciendo la confianza
hacia el Estado, sin pretender solamente imponer reglas, sino enseñando y hablando el
mismo idioma que ellos.
Qué Motivó el Surgimiento de la Asociación Movimiento el Hacha A.C.
La participación de los habitantes de las colonias populares en zonas urbanas marginadas
del Distrito Federal en pro de transformar su entorno y desarrollar una mejor calidad de vida
para ellos dio surgimiento a la Asociación Movimiento el Hacha A.C.
Las condiciones actuales de nuestro país y el momento de crisis que vivimos, nos dan la
pauta para proponer y actuar ante las desigualdades sociales, económicas, culturales y
políticas.
En nuestras colonias vivimos estas condiciones adversas y sólo mediante la acción
organizada enfrentaremos la crisis y el desempleo beneficiando a los estudiantes desertores
del sistema educativo, obreros, técnicos, empleados públicos y privados, deportistas,
artesanos, profesionales y la mujer, que durante años ha permanecido en la marginación y
el rezago total, poniendo especial atención en los niños de la calle y el menor trabajador,
así como a las personas de la tercera edad, conocida también como la edad de oro.
La Asociación Movimiento el Hacha A.C. tiene la finalidad de brindarles la oportunidad, el
apoyo y el espacio de esparcimiento, recreación, cultura, educación, deporte, capacitación en
el trabajo, ecología, atención y mejoramiento de la vivienda, así como de organización social,
entre otros aspectos, propiciando la gestión de responsabilidad y compromiso con la
comunidad y nuestra ciudad con mayores oportunidades de participación y mejor
infraestructura social.
La Asociación Movimiento el Hacha es una Asociación Civil que surge debido a la enorme
necesidad de crear un organismo que defienda y salvaguarde los intereses de la sociedad.
José Luis Moreno Salinas, ex-dirigente y co-fundador
de la banda “Los Panchitos” y líder estudiantil, es el
actual titular de la asociación civil Movimiento el Hacha.
Contacte a José Luis Moreno Salinas.
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