María Sabina: La Sacerdotisa de los Hongos
Los hongos alucinógenos -los "niños santos" de Sabina- brincaron con su fama las fronteras y
recorrieron millas con sus sorprendentes cualidades.
Por Reynaldo Zúñiga
Foto por Adalberto Arroyo R
íos
En su mundo enigmático al que trataron de penetrar los ojos curiosos del mundo que se dice civilización,
Maria Sabina, "La Sacerdotisa de los Hongos", como se le conocía, abrió una brecha hacia un porvenir
que no por iluso y fantástico, dejó de ser un oasis en la vida violenta, egoísta y destructora del hombre
moderno.

Hasta su choza humilde, templo de una esperanza perdida en nuestros días, llegaron la curiosidad
científica, la morbosidad viciosa, y el interés artístico de seres de todas partes del mundo. Sus elementos
curativos, divinos, fueron sacrílegamente utilizados con fines distintos a los de su "hechicería" ingenua y
bondadosa.

"Los hongos alucinógenos", de Huautla de Jiménez, en Oaxaca, como se les conoce en la civilización,
traspasaron fronteras en su prestigio, sobre todo en aquellos que en busca de una evasión malsana,
abusaron de sus cualidades "espirituales" para vivir un mundo ficticio de imágenes incongruentes y
pensamientos absurdos.

Sólo un grupo de cineastas pudo convencer a Maria Sabina, la anciana misteriosa de Oaxaca, de divulgar
sus ritos ancestrales para dignificar la imagen que de sus "niños santos" – los hongos alucinógenos – se
había regado por todo el mundo. Sus ritos quedaron plasmados en el documental fílmico "Maria Sabina,
Mujer Espíritu", que fue exhibido en premier benéfica en la Ciudad de México, hace ya casi 28 años. La
anciana accedió a la filmación y a estar presente en la premier, con la condición solidaria de que las
recaudaciones se donaran íntegramente a los suyos, a los habitantes de Huautla, Oaxaca, en cuyas
montanas habitan los espíritus invocados por Sabina.

Así el miércoles 27 de junio de 1979, Maria Sabina se confundió con la civilización. Su primer encuentro
fue el lunes 25, cuando descendió del avión que la condujo a la capital de los ejes viales, del smog, de la
contaminación sonora y de tantas calamidades.

La anciana "Chaman" vio en la pantalla pasajes de su propia vida, en donde invocaba a Cristo y a
Juárez
a la vez; manejando el cabalístico número 13, para llamar en su auxilio a los tlacuaches y a los gavilanes
y así curar a los enfermos, mientras fumaba un puro con la atmósfera llena de vapores de copal y de
exóticos aromas de hongos semicachinados.

Toda la vida de Sabina transcurrió en su montaña de Huautla, donde ayudó a los suyos, a la gente
sencilla de la región de la aldea y de otras pequeñas comunidades circunvecinas, alejada de toda la
morbosidad de extraños que sabían de su existencia y de sus ritos.

Ella intuía que su misión estaba reñida con la publicidad y con el escándalo, que se engendra entre los
que se dicen civilizados, pero los afrontó con el misticismo de su mundo como respuesta a su necedad.
Imprimir Texto
Imprimir Texto
Hispanic Institute of Social Issues © 2006-2011 All rights reserved.
webmaster@hisi.org
You need Java to see this applet.
Publicado por el Instituto Hispano de Asuntos Sociales en Phoenix, Arizona
LA HISTORIA ESTÁ
A PUNTO DE CAMBIAR
Periodismo de Base Comunitaria
Barriozona Magazine
Barriozona Magazine | barriozona.com
LEYENDA  Toda la vida de Sabina
transcurrió en su montaña de
Huautla, donde ayudó a los suyos,
a la gente sencilla de la región de la
aldea y de otras pequeñas
comunidades